Tag Archives: corrupción

¡Es indignante!

23 Ene

Es tan indignante como increíble. Cuesta creer lo que realmente sucede con respecto a la corrupción.

Y lo peor no es que la tengamos ahí presente, sino que hasta se relativice su importancia o se la acepte como algo simplemente “normal”. O que hasta se diga que no conviene abordarla de frente para así no desprestigiar a ciertos estamentos. Cuando hubo el caso Palau, el del señor Millet, me quedé atónito al escuchar en una entrevista televisiva a Jordi Pujol diciendo que no convenía “tirar de la manta” posibles casos de corrupción a fin de no desgastar la imagen de los políticos. Me quedé tan estupefacto ante lo que estaba oyendo que no daba crédito a lo que oía.

Hemos llegado hasta el punto de que un partido incluso reconoce públicamente haberse apropiado de dinero ajeno. Y lo hace para así evitar la prisión a ciertos individuos de su formación. Se acepta la confesión, se devuelve parte del dinero robado y punto y santas pascual. Ni dimisiones, ni protestas, ni escándalos mayúsculos. Impunidad absoluta.

Se roba y se estafa a las claras desde todos los ámbitos. Se acumulan fantásticas fortunas en breves periodos de tiempo sin que nada se investigue, se montan tinglados fraudulentos con todo descaro, se llevan ingentes sumas de dinero a paraísos fiscales aceptados y reconocidos y, mientras, se vive una situación de crisis que lleva a la desesperación a millones de personas en un país, el nuestro, que es un absoluto gallinero de desfachatez y sin sentido.

¡Y pensar que muchos de los desvergonzados del actual panorama debieron seguramente en su día (allá por los años sesenta o setenta) ser de los que clamaban contra las injusticias de Franco¡  ¡Y pensar en aquellos jovencitos de entonces y su cambio hacia la fetidez de la ignominia presente¡ Realmente están sucediendo cosas increíbles. Y todo ello en medio de una política sin realismo y embarcada muchas veces en delirios liosos e  innecesarios de niñitos bien.

En efecto vivimos tiempos muy peligrosos. Tiempos indignantes. Tiempos que pueden arrastrarnos a situaciones límite de confusión total en la desgracia. De seguir así, esto acabará mal. Muy mal. Y, como siempre, los que pagarán los platos rotos serán los más inocentes. Como sucedió en 1936.

Anuncios